Una profesión digital con la que puedes ayudar a empresas a conseguir clientes mientras trabajas desde tu ordenador
En esta primera clase vas a entender qué es realmente el SEO, cómo funciona y qué hace un profesional SEO en su día a día. También veremos las principales ramas y especializaciones que existen, desde SEO Local o ecommerce hasta SEO internacional, YouTube o Amazon, y te enseñaré de forma introductoria cómo se plantea una estrategia para conseguir que un negocio aparezca cuando sus potenciales clientes lo buscan.
En esta segunda clase vas a aprender dónde encontrar tus primeros clientes SEO y cómo empezar a generar oportunidades aunque todavía estés empezando. Veremos plataformas para freelancers, agencias, LinkedIn, prospección directa, comunidades y marca personal, además de cómo optimizar tu perfil para que las empresas puedan encontrarte y cómo iniciar conversaciones sin intentar vender desde el primer mensaje.
En esta segunda clase vas a aprender dónde encontrar tus primeros clientes SEO y cómo empezar a generar oportunidades aunque todavía estés empezando. Veremos plataformas para freelancers, agencias, LinkedIn, prospección directa, comunidades y marca personal, además de cómo optimizar tu perfil para que las empresas puedan encontrarte y cómo iniciar conversaciones sin intentar vender desde el primer mensaje.
Depende mucho de cómo organices tu negocio y del tipo de clientes que tengas, pero no estás ocho horas al día “tocando webs”.
Una parte del trabajo consiste en analizar datos, investigar qué busca la gente en Google, detectar oportunidades, revisar cómo está funcionando una web y decidir qué acciones tienen más sentido para mejorar su posicionamiento. Yo digo siempre que es mucho trabajo de pensar.
También puedes dedicar tiempo a preparar estrategias, optimizar páginas, crear briefs de contenido, revisar el trabajo de redactores o desarrolladores y comunicar al cliente qué se está haciendo y qué resultados se están consiguiendo.
Lo que más me gusta del SEO es precisamente que no es un trabajo repetitivo: cada negocio tiene un problema diferente que resolver. Yo personalmente, soy una persona creativa y me gusta la variedad.
Cuando entra un cliente, lo primero que hago es entender su negocio: qué vende, quién es su cliente, qué servicios le interesa potenciar y qué busca la gente en Google.
Después analizo su web, sus competidores y sus datos para detectar qué está impidiendo que posicione o dónde están las mejores oportunidades.
A partir de ahí creo una estrategia SEO y la voy ejecutando por prioridades.
Por ejemplo, un mes podemos centrarnos en mejorar páginas que ya existen, otro en crear nuevas páginas para determinadas búsquedas, otro en contenido, SEO local, autoridad o problemas técnicos.
No se trata de hacer “cosas de SEO” al azar, sino de entender qué necesita ese negocio para conseguir más visibilidad y clientes desde Google.
Depende mucho….No es lo mismo por ejemplo, una franquicia imagínate, que una tienda local.
Por regla general, muchísimas menos de las que probablemente imaginas.
Un cliente SEO no significa trabajar ocho horas al día para esa empresa. PARA NADA!
El tiempo dependerá de la complejidad del proyecto, de lo que incluyas dentro de tu servicio y de cuánto hayas sistematizado tu forma de trabajar.
Cuando tienes una metodología clara, muchas tareas se pueden organizar por bloques y puedes gestionar varios clientes sin que cada uno ocupe toda tu semana.
De hecho, una de las claves para que el SEO se convierta en una profesión rentable no es trabajar más horas, sino aprender a ofrecer un servicio bien estructurado.
No.
Y esta era precisamente una de las cosas que más me preocupaban cuando empecé porque no quería un trabajo en el que estuviera todo el día haciendo llamadas.
Normalmente puedes establecer desde el principio cómo será la comunicación: una reunión mensual, un informe, mensajes cuando sea necesario y poco más.
Lo importante es que el cliente entienda qué estás haciendo, por qué lo estás haciendo y cómo está evolucionando el proyecto.
Si tienes una buena organización, no necesitas estar disponible las 24 horas ni tener reuniones todas las semanas.
Yo intento que todos los proyectos sigan una metodología.
Primero hago la parte de análisis y estrategia y después organizo las acciones que hay que realizar durante los siguientes meses.
De esta forma, cuando empieza el mes no tengo que preguntarme: “¿Y ahora qué hago con este cliente?”.
Ya sé cuáles son las prioridades.
Además, agrupo tareas similares. Por ejemplo, puedo dedicar un bloque de tiempo a análisis, otro a contenidos, otro a revisar resultados o a preparar las siguientes acciones.
Cuanto más sistematizas el servicio, más fácil es gestionar varios clientes sin sentir que estás constantemente apagando fuegos.
Tenía el “trabajo soñado”: contrato, buena empresa, oficina con aire acondicionado… pero cero motivación. Me sentía estancada, frustrada y con la sensación constante de que mi vida no era realmente mía. Hasta que un día decidí dejar de postergarlo todo y apostar por mí.
Después de estar años sin dar un palo al agua en marketing digital, decidí profundizar en una habilidad digital que conocía: SEO, y formarme todavía más en paralelo a mi trabajo. Empecé a buscar a mis propios clientes.
Hoy vivo de mi negocio digital, trabajo con mis propios clientes, gano 10K al mes, vivo en Dubái y viajo por el mundo. Pero lo más valioso que conseguí fue la libertad. Y ahora, mi propósito es ayudarte a ti a lograr lo mismo, con herramientas reales, estrategias probadas y una comunidad de mujeres imparables como tú.
«No había pasado ni un mes desde que terminé el curso cuando conseguí mi primer cliente. Después fueron llegando más. Sin duda, hacer esta formación ha sido una de las mejores decisiones de mi vida.»
“Quería tener otra vida: organizar mi tiempo y trabajar desde donde quisiera. Recomiendo esta formación porque los resultados llegan. Todas las que la hacemos terminamos viendo ese cambio.»
«No dudaría en recomendar esta formación a cualquiera que quiera empezar, porque sé que va a salir con un muy buen nivel.»